De impronta natural y elegante este aparador combina calidez de la madera maciza de olmo envejecido con la textura artesanal del entramado en sus dos puertas. Su formato vertical estiliza el espacio y lo convierte en una pieza ideal sumar guardado sin ocupar demasiado ancho.
Cuenta con dos puertas que resguardan un interior funcional, perfecto para organizar vajilla, textiles o elementos decorativos. Su estética, entre rústica y contemporánea, lo hace versátil para distintos ambientes, aportando carácter, liviandad visual y un toque artesanal único.





